jueves, 30 de julio de 2015

Rimando.

Mientras en anocheceres  
la sangre tiña ríos de plata y puñales.
Mientras del infinito baile
surja el eco de una voz que nos muestre
las señales. 
Mientras amándose dos almas
se fundan desesperadamente, 
conscientes de sus vicios, 
de los instintos y los altares.
Mientras quede el recuerdo
de lo que un día se tuvo y se retuvo;
de lo que un día se quiso olvidar 
deshaciéndolo en espumas y tempestades...
Mientras vuestro mundo se hunda
y ya no queden reflejos ni voces
en el jardín,
nosotros seguiremos en pie,
cubiertos por el manto de una eternidad 
que nos abriga
nos deja

          caer. 



I

En el espejo en el que me miro
aparecen sombras de otros tiempos,
figuras etéreas que reivindican su silencio y me acompañan.
Se extiende ante mí una imagen informe -soy yo misma-
y puedo ver la oscuridad y la luz que se esconde en los escombros.

II

Siento extrañeza en compañía de mi propio pensamiento,
busco la salida,
la huida entre una multitud
que apresa mis ganas de soltarme de una vez,
para siempre,
dejándome caer
y recaer en los abismos,
sin aferrarme a lo que soy,
a lo que he sido,
rebelándome en la nada,
convirtiéndome en la propia jaula.
El odio, la frialdad, el cinismo…
sus mayores y más perfectos logros
me impiden gritar
que vivo
temiendo
nuestra propia fragilidad,
el rechazo hacia la singularidad
de lo que se consideró único
tras los ventanales
que recogían
nuestras luces y nuestras sombras,
el paisaje,
en movimiento,
y la vida,
en un mismo tiempo,
inalterable.

III

Déjame en mi reflejo
sabiendo que en los naufragios hallaré las respuestas
y que cuando sea entonces
y esté a la deriva,
podré dejarme llevar por el viento
que agita la risa
en tus ojos.

viernes, 24 de julio de 2015

Herederos del silencio
recorremos senderos jamás pisados
y damos gracias 
y lloramos al atardecer
y nuestras lágrimas se diluyen,
transparentes,
y podemos observar las cuerdas que nos atan
y escuchar la voz de nuestros ancestros.

Herederos del pecado,
nos alimentamos del fruto
prohibido para seguir avanzando,
para mantenernos vivos,humanos,
demasiado humanos.

Herederos del grito
de quien quiso y no pudo,
de quien supo y calló por miedo,
del incomprendido,
del fantasma del ayer,
de la voz de la inconsciencia.

Herederos de la vida, de la soledad y del arte.

Herederos del camino abierto.


Herederos de un porvenir que no responde.



“Te llaman porvenir porque no vienes nunca”. Ángel González.

Imágenes

Imagen 1.


El rugir sosegado del corazón se detiene
cuando la brisa devuelve las sombras a la fuente
y tan calladas
y tan ausentes
cubren de niebla
el rastro de tibia
agonía que,
aun palpitando,
tiñe el agua
y se desvanece.

Imagen 2.

Cae el sol y se deshace,
gota 

gota,
sobre charcos púrpuras
y campos yermos de olvido.
La luz retrata la tierra 
y da forma al horizonte
y a la esperanza y la tiniebla.
Y dos ojos se buscan 
mientras la oscuridad engulle sus anhelos,
mientras la noche acecha y esconde,
mientras el día se aleja
callando a dos extraños,
volviéndolos paisaje.